Entrevistas: Sabrina Mercado “Atravesando el horizonte”

Sabrina Mercado es otra de las nuevas amistades literarias cosechadas en Ballester Expo Libro.

Sabrina es escritora de novelas del género romántico, contando en su haber tres títulos.

El primero fue publicado en 2015 titulado “Como el arco iris después de la tormenta” y “Atravesando el horizonte” es el segundo, publicado   en 2017 y el tercero “Secreto compartido” aún no publicado.

Además de escritora, Sabrina es ingeniera en el área de sistemas.

La entrevistamos para la Lupa de Septiembre.Tu profesión de ingeniera implica ser estructurada, ordenada y metódica entre otras cualidades.

¿Reflejas esas virtudes en tus novelas cuando escribís?

¡En mi vida soy todo eso! Pero al escribir, lo que necesito sí o sí es desestructurarme, primero, para meterme en la mente y piel de mis personajes, y segundo, para poder escribir sin ataduras. Por el contrario, el ser ordenada y metódica, me ayuda mucho, yo diría que es un plus. Aunque no tengo rutinas. No me fijo horarios para escribir ni me exijo una cantidad diaria de páginas. Cuando la inspiración viene, me absorbe y doy rienda suelta a lo que siento. Así todo fluye.

¿Creés que al momento de publicar tu primer libro tenías la madurez necesaria como escritora?

Viéndolo en perspectiva, todavía no sé cómo me animé a publicar mi primer libro. Todavía me dedicaba a mi profesión, trabajaba ocho horas diarias en una oficina, y creo que fue una necesidad para salirme del molde. Escribí la novela muy rápido, en solo un mes. Hasta me tomó por sorpresa haberla terminado tan pronto. Como si algo me hubiera empujado a escribir. Y una vez que la tuve, me dije, ¿por qué no publicarla? Estoy feliz con el resultado, amo mi primera novela, la leí unas cien veces, y me gusta lo que leo. Madurez como escritora seguro que no tenía (no sé si la tengo hora), pero la publiqué en un momento de mi vida donde necesitaba un cambio: el famoso cimbronazo de después de los cuarenta. Y creo que fue acertado, porque me cambió por completo.

¿El romanticismo te acompaña en tu vida personal?

En mi vida personal no me considero una persona romántica. Sí me gustan las películas de amor, y leo mucha novela de ese género. Pero me cuesta expresar los sentimientos y soy más bien cerebral. Ahí gana mi lado de ingeniera.

¿Creés que a la juventud le atrae este género?

Pienso que el público del género romántico es muy amplio en cuanto a edades. No sé si a los adolescentes, pero chicas jóvenes de ventipico que les gusta leerlo hay muchas.

“Como el arcoíris después de la tormenta” me sugiere el triunfo del amor después de haber recorrido un camino sinuoso. ¿El título tiene ese significado?

Mmm… si te contesto esta pregunta estaría haciendo spoiler. Pero bueno, avisemos de antemano por si alguien no quiere enterarse, que se saltee esta respuesta. Es así, tal cual lo decís. Igualmente, quienes me conocen saben que me gustan los finales felices. ¡Hasta me compré una remera con la inscripción “Everybody loves a happy ending” (Todo el mundo ama un final feliz)!

“Atravesando el horizonte”, otro título sugestivo. ¿Considerás que hay algo más allá de lo que vemos y tenemos que ir a buscarlo?¿Hay que atravesar el horizonte?

El asunto es si existe algo más allá del horizonte, y en ese caso si es posible ir en su búsqueda. Se supone que horizonte no es una meta, porque es inalcanzable. Para poder atravesarlo hay que transformarse. Y no te digo más… ¡tienen que leer la novela!

¿Tus historias tienen como protagonistas a mujeres?

En mis dos novelas publicadas, las protagonistas son mujeres, Lola y Amanda, y además, son amigas. Son dos libros que pueden leerse en forma independiente, pero donde las historias de los personajes se cruzan. En tercera novela (Secreto compartido, aún no publicada), el rol protagónico es compartido por igual por un hombre y una mujer.

¿Cómo describís a la protagonista de cada novela?

Lola, de Como el arcoíris después de la tormenta, es una chica a quien su esposo la engañó, y eso le produjo una gran frustración porque en su mente romántica se veía unida para siempre a ese hombre. Es recatada, miedosa, casi pacata te diría. Pero algo sucede en su vida que la cambia por completo. Amanda, de Atravesando el horizonte, es lo opuesto a Lola. Desenfadada, atrevida, libre. Vive y disfruta del momento, hasta que se da cuenta de que eso no es lo que la colma. Entonces le suceden cosas que hacen tambalear su presente. Ambas protagonistas viven una transformación de sus personalidades.

”Secreto compartido” me suena a historia prohibida. ¿Es así?

Más que historia prohibida, es una historia que no cuaja porque hay un gran secreto que no puede revelarse, que hace que los protagonistas no consigan vivir el amor que se originó entre ellos. Pero ese secreto sí es conocido por otras personas. Además, es un juego de palabras, porque “secreto compartido” además tiene otro significado, que no puedo contar. Acá también les digo, que hay que leer el libro (cuando se publique por supuesto).

¿Creés que la heroína de la historia puede ser transgresora?

Las mujeres de mis novelas son transgresoras en algún momento de las historias que cuento. Es una necesidad que lo sean, sobre todo si son las protagonistas.

¿Las denominadas “femme fatal” pueden ser también románticas?

¡Por supuesto! Muchas veces las llamadas “femme fatal” tienen esa máscara hacia fuera, pero cuando se las conoce en profundidad pueden llegar a ser tiernas, románticas y sensibles. Amanda tiene un poco de eso (¡de hecho un hombre se lo dice literalmente en una parte de la historia!).

¿Qué sentiste cuando tuviste entre tus manos tu primer libro?

Ay, fue una emoción muy grande. Creo que le habrá sucedido lo mismo a todo escritor. Cada libro publicado es una parte de uno hecha papel. Por eso considero importante la publicación del libro impreso. Si bien el ebook es algo muy común hoy en día, no hay nada como tener el libro que vos escribiste entre tus manos, tocarlo, olerlo, apreciarlo. Un sentimiento único.

¿Qué tipo de público te sigue?

Principalmente mujeres. De variadas edades. Pero me han confesado algunas lectoras que sus maridos o parejas se han devorado mis libros, incluso más rápido que ellas. Eso me pone muy contenta porque me confirma que las historias son interesantes para los hombres también. Incluso  hay lectores que han comprado mis novelas para ellos mismos, y no como excusa para regalar (jaja).

¿Creés que el hombre (varón) es romántico?

No sé si al punto de poder generalizar, pero por supuesto que hay varones románticos. Así como hay mujeres que no lo son. Tal vez a muchos les cuesta demostrarlo en público, y en el ámbito personal se comportan románticamente con sus parejas. En mis historias hay hombres románticos, y no son personajes del todo inventados.

¿Ves a tus novelas convertidas en guiones televisivos?

¡Seguro! Además ya me lo dijeron en varias oportunidades. Mis seguidores quieren ver las historias en película o miniserie. Incluso hay una lectora que me dijo que quiere conseguir sponsors para el rodaje (jaja). Es que mis novelas siempre transcurren en varios escenarios. En ciudades de Argentina y del extranjero. Algunas las conozco y otras son pura investigación. Pero siempre son sitios muy pintorescos y cinematográficos. Además me gusta que los lugares sean reales, que si visitás una locación que nombro en mis historias, exista la calle, el bar, el hotel, el río o la montaña que menciono. Y así te sientas parte de la novela (¡o de la película!).

¿Cuál es tu mensaje como novelista romántica?

Me gusta dar un mensaje de optimismo. Que si uno pone lo mejor de sí, a pesar de todo lo catastrófica que pueda ser tu vida, finalmente se puede salir a flote. Que hay que dejarse ayudar por los que te rodean y te quieren. Y que siempre, siempre, hay una nueva oportunidad.

Gracias Sabrina, por tu participación en La Lupa Cultural.

Alfredo Legnazzi

Periodista – Escritor