Entrevistas: Nicanor González del Solar, entre el rugby y las letras.

Como muchos saben, o casi todos, en diciembre de 2015 obtuve mi título en Periodismo, y si bien, desde hace años vengo haciendo entrevistas para La Lupa, seguramente esta cuestión de tener un título formal implica una renovación de energías, un deseo de hacer notas en todo momento, en pensar que cada estímulo que viene de algún hecho externo, de una manifestación que mueva mi interés se puede transformar en una historia para contar.

Es así que estando en el hotel en el que pasé una semanita de descanso en Mar del Plata, la última semana de diciembre, pasó ante mi alguien de quien su rostro me resultó familiar. Cuando lo saludé, efectivamente comprobé que era quien yo suponía: Nicanor González del Solar.

Luego del saludo de rigor y de un intercambio de palabras le propuse hacer una nota para La Lupa, la que concretamos durante esa semana, en el hall del hotel.

Nicanor es un hombre amable, poseedor de un fluido lenguaje y lleno de experiencias, por lo que no resulta difícil hacerlo hablar. Sus palabras fluyen, contando historias de su vida y cuantiosas anécdotas.

Mas allá de las preguntas que preparé para la oportunidad, del coloquio por si solo fueron surgiendo esas respuestas, anticipándose a algunas interrogaciones.

Nicanor me cuenta algunas cuestiones respecto del rugby, el deporte de su juventud. No duda en afirmar que el principal valor de este noble deporte es la solidaridad. Hace una síntesis de sus orígenes. “El sentido del rugby es un antiguo ejército inglés. Los delanteros son la infantería y la caballería son los backs. Los oficiales son los medios, los números 9 y el 10. En el rugby el que no empuja no juega” y luego agrega: “es el único deporte democrático en el que el gordo, el flaco, el alto, todos tienen su lugar. En otros deportes eso no sucede. Cada uno tiene su función”.

Es un hombre que ha recorrido la cancha durante muchos años y me cuenta que el recomienda el rugby para ser jugado en los colegios, ya que no solo tiene valores como los que menciona, sino que también tiene reglas que son respetadas.

El rugbier tiene una preparación física especial. Así y todo ocurren accidentes, pero afirma que antes era más peligroso que en la actualidad.

En paralelo a su carrera como jugador estudió Periodismo y Filosofía y letras, pero no dejaba de entrenar ni un solo día. “me levantaba a las 5 de la mañana y me daba una vuelta al hipódromo de San Isidro”.

Fue jugador desde 1961 hasta 1970, momento en que había tomado varias cátedras para dar clase y vivía en Capital Federal. Nos cuenta que en el ambiente del rugby hay un alto nivel de educación que posibilita justamente terminar el ciclo y comenzar otro inmediatamente.

Estudió periodismo en la Universidad del Museo Social Argentino. Trabajó en del diario La Prensa en tiempos que todavía jugaba. Increíblemente le tocaba comentar el partido que el mismo había jugado. Cuando el sindicato comenzó a exigir que las notas fueran firmadas, tuvo que elegir, y siguió adelante con su trabajo de periodista. Y si bien, tal como el mismo dice “yo quería ser un gran editorialista”, el deporte lo llevó a ser periodista deportivo. En su trayectoria participó además en otros medios importantes como El Gráfico y en 1971 ingresa a la Oral Deportiva, programa conducido por José María Muñoz. Comenzó transmitiendo en directo desde el Club Belgrano, pero por cuestiones prácticas  su trabajo de comentar la fecha de cada domingo, la hizo en forma directa, el lunes siguiente, en los estudios de la radio.

 Con orgullo expresa “Llevo cuarenta años trabajando en la radio”.

 Del rugby está un poco alejado, solo sube comentarios a su blog.

Dentro de sus proyectos está su nueva cátedra Historia del deporte en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

El periodismo deportivo le posibilitó viajar y conocer el mundo. Concurrió a todos los torneos de tenis, a cuatro juegos olímpicos, tres panamericanos y a todos los mundiales de Rugby y escribió la historia del C.A.S.I..

En sus tantos años de trayectoria, el público lo recuerda por su programa más exitoso “Deportes en acción”.

Cuenta que al principio los productores de Deportes en acción traían material de Estados Unidos y lo que más lo impactó en ese momento, fue que no les haya importado que el fuera gordo. “Me escucharon hablar y les gustó mi voz. Hasta gané un Martín Fierro con el programa”. Tiene muy buenos recuerdos de esa etapa.

Actualmente hace un programa en Radio Symphony en San Isidro. El contenido es en gran parte musical y contiene algo de deporte. Este año comienza su décima temporada. El programa se denomina “Nicanor en la radio”. Su preferencia musical  es la música romántica, del estilo Sinatra.

 Concluye diciendo:”Coseché en gran parte lo que quise”.

La charla fue muy amena, una hora y media que pasó volando, y tuve la oportunidad de conocer este profesional de los medios y gran ser humano.

El periodismo tiene esa lado tan fascinante, como el de conocer gente y cada día aprender algo nuevo.

La esposa de Nicanor le hace un gesto señalando el reloj. Es un día a pleno sol y  es hora de ir a la playa.

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 Gracias Nicanor por tu participación en La Lupa Cultural.

Alfredo Legnazzi -escritor, periodista-