Entrevista: Nicolás Tuozzo- Director de “Los padecientes” próximo estreno en cines

El otoño se asomaba muy despacio y las veredas de Belgrano recogían las hojas amarillentas. El día estaba templado, pero se percibía el olorcito a café recién hecho en los bares cuando entré a encontrarme con Nicolás. Puro bullicio, pero permitía que nos entendiéramos perfectamente y nos metiéramos de a poco en una charla suelta y cómoda. Nicolás fue director de varios films. Luego de graduarse en la carrera de Imagen y Sonido en 1986 en Madrid, cuando se mudó allí con su madre, la actriz Leonor Benedetto, estudió en Londres en la escuela del grupo Monty Python. Luego regresó a Buenos Aires y  participó en la película “Un lugar en el mundo”. En 1998 formó “Mambo productora” y trabajó en diez cortos: Contigo hasta la muerte, La sombra (que participó en varios festivales internacionales). Su primera ópera prima fue “Próxima salida” en 2004. La segunda en 2008 “Horizontal, vertical”.En 2017, es el director de “Los padecientes” ,protagonizada por Benjamín Vicuña, China Suarez, Nicolás Francella, Pablo Rago y Angela Torres, que se va a estrenar el 27 de abril. Antes del estreno  y a un mes que empiece la locura de las entrevistas y la corridas, pudimos preguntarle algunas cosas para que nuestros lectores lo conozcan un poco más:

Con 21 años participaste de la película “Un lugar en el mundo”. ¿Qué recordás de esa experiencia?

Fue buenísima. De hecho era mi primer meritoriaje. Un poco descubrir el mundo del cine y ver si me interesaba. Siempre digo que si a lo mejor en vez de trabajar ahí, empezaba con otra película hubiera sido otra cosa. Fue impresionante por Aristarain, por la película, e incluso como se trabajó, porque era de bajo presupuesto, en cooperativa. Se filmó afuera, que implica viajar. Fue una experiencia bárbara. Eso me hizo decir “esto es lo mío”.

¿Elegiste el libro de Rolón o llegó a vos?

Yo lo elegí. Cuando terminé  mi segunda película “Horizontal, vertical” que era una película independiente, cosa que cansa, lleva mucho tiempo, sacrificio, esfuerzo, cosa que vos corrés con todo, quise probar con otras cosas. Quise que el punto de partida sea un guión que no fuese mío, una novela, un guión de otro. Justo estaba buscando y salió la novela de Rolón al mercado y me la topé en una librería. La compré, me gustó, me pareció buena para una película. Me pareció que Gabriel era un tipo conocido y prestigioso que tiene su gente, entonces me contacté con él, le propuse hacer la peli y se enganchó rebien. Me pidió estar en la adaptación. EL guión lo hice yo con Gabriel y Marcos Negri.

Yo no soy guionista, soy director que porta ideas, faltaba un guionista de oficio, que es Marcos y Gabriel está no solo como autor de la novela sino como psicólogo.

El rodaje comenzó en 2016. ¿Dónde fueron las locaciones? La casa donde es?

En agosto y septiembre de 2016. El proceso desde que nos encontramos con Gabriel y empezamos, fue como de tres años.

La casa es en San Fernando, en el bajo de Libertador hacia el río. Es un desnivel, le da una cosa interesante.

La historia recorre el miedo y la locura y también la muerte. ¿Vos creés que cada uno de nosotros lleva un monstruo adentro?

Guauu, esa es una pregunta más para Gabriel que para mí. Supongo que sí. Todos  tenemos el ying y el yang, no creo que haya alguien completamente santo y con una conducta sublime. Todos tenemos nuestro lado oscuro, el tema es saber manejarlo y qué nos sucede cuando ese monstruo aparece y poder controlarlo. En los cursos de teatro, están los famosos ejercicios del otro yo, donde hay que  hacer las cosas que no hacemos porque estamos en una sociedad civilizada.

¿Está bueno hacer eso?

Está bueno, descarga, es un ejercicio de teatro, no hay que hacerlo en la vida.

Estudiaste actuación con Julio Chaves. ¿Eso te es útil cuando tenés que darles directivas a los actores?

De hecho estudié con él porque quería dirigir y quería tener un conocimiento de actores a través de un profesor, estuve cuatro años. Es un excelente profesor y un excelente director de actores. Supongo que algo me habrá quedado.

¿Vos seleccionaste a los actores?

Es un mix. En una coproducción como es esta, donde intervienen otros productores, y una gran distribuidora, como XX Century, es un mix entre Gabriel que tenía voz y voto, ellos y yo, y de común acuerdo, llegando  a un elenco que nos parezca interesante a todos. Creo que independientemente de la cuestión mediática que tienen Benjamín y la China Suarez son buenos actores, e incluso ella va sorprender un poco con este personaje que sale de lo que venía haciendo.

con Benjamín Vicuña

¿Cómo llega la película a XX Century Fox?

Eso fue gestión de los productores, de Ricardo Feiza que el productor, quien hace las gestiones con Fox y Telefé. No intervengo. Participo y tengo opinión en las reuniones pero nada más.

 

 

¿Leés mucho antes de elegir un libro para guionar?

Como libro, este es el primero que elijo. Las otras cosas son guiones en los que participé que surgieron de idea mías. Como no soy guionista, busco a alguien que me ayude a escribir, investigo y trato de ser fiel a lo que encuentro. Algunas requieren más investigación que otras. “Próxima salida” que fue mi opera prima, era un relato bastante fiel, de un tema social de la privatización de los ferrocarriles, de cómo queda la gente cuando pierde el laburo. Ahí investigamos , nos juntamos con ferroviarios, hicimos todo un trabajo previo para escribir algo lo más parecido a la historia. Más allá que luego uno guiona, y agrega cosas. Dependiendo de cómo sea el proceso, hay  más o menos investigación. En el caso de “Los padecientes” no hubo porque venía Gabriel con la novela.

¿El tenía una idea , en un supuesto caso que apareciera alguien y quisiera hacer una película, de los actores que pondría?

No, no. Aparecí yo. Ya había hecho en televisión “Historias de diván” que era su libo sobre casos de pacientes. Me imagino que tenía ganas, pero no tuvo mucho tiempo, porque apenas se publicó la novela yo lo estaba llamando.

Cuando uno lee imagina los personajes en su cabeza, y a veces ponés imágenes de actores que son irreales, y que nunca va a ser, y se acomoda más tarde tu cabeza. Lo mismo pasa con los lugares. Te topás con una realidad distinta. La casa que encontramos está lindísima, y adaptás lo que imaginaste a eso.

A veces me ha pasado, en pensar en un actor y por x causa ese actor no puede, y decís “la verdad mejor, porque es bueno este y tal vez el otro no”.La elección fue un acuerdo común. Habíamos pensado en la China y Benjamín, incluso antes que hagan “El hilo rojo” . Nos enteramos que iban a hacer eso y nos lamentamos porque pensamos “nos ganaron de mano”. Pero se los ofrecimos igual. La chica estaba complicada con trabajo y  nos dijo que no, entonces llamamos a Luisana Lopilato, pero ella tuvo problemas de fechas y a la China se le desbloquearon así que volvimos a la idea original.

¿Es esta una película que puede estar entre los thriller psicológicos?

Sí. Hay un asesinato y la particularidad de los thriller es que quien investiga el crimen es un detective, un policía, un abogado, espía, y lo hacen con ciertos elementos comunes: porque vieron una mancha  o elementos que toman como pruebas. Acá quien investiga es un psicólogo y lo hace desde su conocimiento de la psicología y cómo él  estudia y analiza lo que ve y cómo se comporta la gente. Era complicada la adaptación, nada sencilla. Hicimos lo mejor que pudimos.

¿Qué autores reconocidos te gusta leer?

Me gusta leer novelas, es lo que más leo. Por ponerte un nombre, me gusta Sacheri, el estilo que tiene, es muy cinematográfico. De hecho, casi todo lo suyo está siendo llevado al cine. Trato de ser amplio. Me meto en una librería, y por feeling, veo algo que me llama la atención. Trato de leer con perspectivas a ver si da para una película.

¿Tenés pensado hacer otra?

Siempre estoy pensando en hacer otra. Pero tengo proyectos dando vueltas ,pero verdes.

¿Qué expectativas tenés de este próximo estreno?

Todas. Siempre tengo todas, Después la realidad marcará si la película gusta, si le va bien. Igual las películas tienen distintos análisis, yo la vi terminada y estoy supercontento. El éxito comercial  de la película es otra instancia, incluso yo mucho más no puedo hacer. La distribución y comercialización están fuera de mi alcance. En las películas independientes sí. Es el resultado que yo como creativo, estoy conforme. Siempre hay cosas en las que decís “esto podría hacerlo hecho mejor”, pero estoy contento, espero que comercialmente acompañe.

Hay mucho trabajo atrás. A los directores más allá de Campanella que es el  más conocido, pueden estar caminando por la calle Trapero, Burman, Taratuto, Szifrón y los que están más encumbrados, nadie los reconoce físicamente, la mayoría tiene un perfil bajo. El éxito de la películas no es para que te conozcan en la calle. En el 90% de los casos el director elige el proyecto. No estamos esperando en casa que nos llamen, salvo casos excepcionales, que te llame Pol-ka, Patagonia, pero es más raro.

Nosotros ponemos en movimiento la maquinaria, lleva esfuerzo, plata, trabajo, y el éxito más allá del reconocimiento, facilita que abra puertas para que el camino de la que viene sea más fácil.

La distribución y comercialización es lo más importante. Las independientes, pueden tener menos éxito en taquilla pero son reconocidas internacionalmente. Hay un recorrido diferente. Y muchos factores que no sabés por qué influyen. A lo mejor no les va bien y tiene buenos actores.

¿Los complica Netflix a los directores?

No nos complica. Netflix o Fox on demand, como HBO, es una nueva manera de modificar la pantalla. Podés ver series completas, o películas cuando querés verlas. Traen dinero al cine y generan una distribución diferente a lo de antes, hay que ver si es mejor o peor. “Los padecientes” una vez que termina el tema de los estrenos en las salas, va a salir por Fox on demand para los países donde se piden en dos o tres meses.

Su hija Matilda requería su atención. Dejamos a Nicolás que disfrute de una tarde con ella y volvimos a bajar al mundo real, saliendo de las pantallas del cine y caminando despacio por las veredas de Belgrano. Antes Matilda misma, nos tomó la foto.

¡Gracias Nicolás!