Reflexiones: El Poder curativo del arte.

Voy a reflexionar partiendo de una frase que leí, de un sacerdote Antony de Melo, que combina su condición de religioso con el budismo y sus libros son muy enriquecedores. La frase que leí en su libro Rompe el ídolo dice que una de las misiones de la religión es eliminar las impurezas del alma.

Además de ser una combinación de palabras bellas encierra todo un concepto.

Al instante de haberla leído mi mente hizo una sucesión de imágenes y enseguida pensé en la relación que hay en el alma y la reflexión.

Y de la reflexión me fui a los cinco elementos de la cultura china en la que uno de los elementos es el agua que entre otras cosas tiene una equivalencia con la reflexión. Los cinco elementos son el árbol, la tierra, el fuego, el mental y el agua.

De ahí me concentré en el agua y me pregunté qué tipo de agua soy. Dulce o salada. Soy agua de mar, de rio, de lago.

Luego me imaginé a orillas de cada uno de esos lugares, del mar, del rio, y del lago y también vi gente en esas orillas.

Por lo general, en esos sitios, no todos, pero mucha gente arroja residuos al agua. Lo hacen los que contaminan también, no solo empresas. ¿Y que hace el agua con esa basura que la gente le arroja?

Les aclaro, por si se habrán dado cuenta, pero tengo una fascinación con el mar. Está en los banners, en las fotos, en las historias y en las tapas de mis libros.

Y como les decía, me pregunte qué haría con la basura si soy mar. Hace poco estaba reescribiendo algo sobre El Manuscrito (mi primera novela) y dije que me gustaría ser como el mar, porque él con su vida propia todo lo que la gente le arroja, lo degrada un poco y lo devuelve a la orilla. Pero no siempre soy mar, ni siquiera soy rio ya que el rio tiene corriente propia y muchas veces ni las represas pueden pararlo.

Entonces me seguí preguntando y no solamente por mí, sino por muchas personas, esas que, siguiendo con la frase de Antony de Melo, guardan esas impurezas en el alma, a veces por la propia historia familiar, otras por mala experiencias, por falsas creencias y me preguntaba como sanar.

Me doy cuenta que a veces no somos ni mar ni rio, somos un lago donde también la gente arroja residuos.

A veces pienso que, las religiones perecieran haberse adueñado de la espiritualidad, y no es así.

Y la conclusión es que el arte es sanador.

Y creo que el arte también sirve para eliminar las impurezas del alma.

Y acá sin tratar de hacer una definición porque ya está hecha, traté decir que es para mí el arte.

Y mi respuesta es: el arte es una disciplina que realiza un artista. Y un artista es aquel que sabe combinar diferentes elementos para llegar a la belleza.

¿Qué es la belleza? No sé donde lo leí, pero la belleza es todo aquello que da felicidad a los sentidos.

Y ustedes me preguntarán que hago si no soy artista, como combino los elementos para lograr esa belleza que me haga feliz.

También tengo la respuesta.

Yo pienso que todos, absolutamente todo, más los que estamos acá, somos artista. Alguien clasificó el arte y estableció 7 disciplinas y luego se agregaron 2 mas por lo que son 9.

1Arquitectura. 2Escultura 3Pintura 4Musica 5Danza 6Poesia/literatura 7Cine 8Fotografía 9Historieta 10Videojuegos.

Ustedes se preguntarán si no hacen nada de todo esto por qué yo digo que son artistas.

La respuesta es simple. Si combinan elementos en sus vidas, que le dan belleza a los sentidos, lo son.

¿Qué ejemplos les puedo dar? Cocinar, limpiar una casa, decorarla, arreglar un jardín, saber hablar, saber vivir.  Hay una escuela de disciplinas terapias alternativa que se llama El arte de saber vivir.

Y así puedo seguir, piensen en cada hobby, en cada cosa que a cada uno le puede gustar. Creo que lo más importante para que sea sanador es hacerlo con amor. Amar lo que uno hace nos da felicidad, no solo a nosotros, sino a los demás.

Por eso lo reafirmo, todos somos artistas, aunque no juguemos en primera A, aunque no llenemos teatros o estadios, lo somos.

Y una de las formas que yo he tenido de sacar esas impurezas del alma, fue escribiendo. Primero por lo que significa el acto de escribir, más aún cuando de diferentes formas siempre traté de expresar sentimientos, que a veces es difícil de expresarlos de otra manera.

Creo que para sacar las impurezas del alma, o la basura del lago, hay que bucear profundamente, llegar hasta el fondo, sacar todo lo que no se ve, que enturbia la superficie y que el agua vuelva a tener sus propiedades, su pureza, sus virtudes.

Por eso digo, y concluyo que, el arte es una cura para el alma.

Alfredo Legnazzi

Periodista – Escritor