Editorial: Nuestro 25 de Mayo

Aquel 25 de mayo de 1810 fue el punto máximo de los diferentes factores que hicieron que los argentinos tuvieran su Primer Gobierno Patrio: la creación de la  Primera Junta de Gobierno. Belgrano, Saavedra, Rodriguez Peña, Alberti y  Paso se reunían a escondidas en casa de importantes personajes como Vieytes  (en su jabonería) o la quinta de Mariano de Orma.

El 18 de mayo el Virrey Cisneros comunicó al pueblo la caída de Andalucía, Los patriotas realizan una reunión con el Jefe del Regimiento de Patricios. El 19 de mayo se convocaba un Cabildo Abierto, la Patria del 21, donde los vecinos apoyaban esa moción del Cabildo Abierto para el 22. La reunión del 22 ,con un debate donde se debía elegir al sucesor de Cisneros, se pasa al día siguiente. Ciento cincuenta y cinco votos por la destitución del Virrey y 89 por que siga en el cargo. Solo no votaron 27.

EL 24 se redactó un reglamento por la Junta presidida por Cisneros. La gente e agitaba, la noche acompañaba la reunión en casa de Rodriguez Peña, donde se intentaba deliberar quienes serían los nuevos miembros de la lista a presentarse en el Cabildo.

EL 25 por fin se aceptó la renuncia indeclinable del Virrey y quedó avalada y presentada ka Primera Junta de Gobierno.

Desde aquel 1810, donde primaba la concepción del bien común respetando la autoridad monárquica con una revolución, se dio paso a la soberanía popular.

Los años pasan y llevó mucho tiempo llegar a la primera situación electoral y al sistema republicano.

Hoy en día, con un Gobierno elegido por la mayoría, nos encontramos con muchas discrepancias y discusiones entre diferentes pensamientos políticos. Si no estamos de acuerdo con el Gobierno actual, tenemos derecho a expresarlo  pero no a elevar los tonos de las discusiones  a tal punto de desarmar familias, separar amigos o agredirse físicamente.

Intentemos convivir con quienes nos rodean y comprender las situaciones de cada uno y de quienes sufren. Aquel 25 de mayo fue el comienzo. Volvamos hoy a ser parte de una Nación sin agresiones.

Silvia Mabel Vázquez