Entrevistas: Julián Alvarez Sansone: Politólogo.

Julian Alvarez Sansone es un contacto reciente de facebook que me ha sorprendido por su profesión: Politólogo. Si bien tenía conocimiento que se trataba de una profesión, nunca había conversado ni entrevistado a alguien que se dedicara a esa actividad.

Que mejor oportunidad, la de tener a Julián cerca, para preguntarle y que ilustre de esa forma a los lectores de la lupa, sobre el tema (me incluyo).

¿Qué es un politólogo?

Un politólogo es una persona que se especializa en el estudio de la Ciencia Política. El politólogo es quien desarrolla, evalúa o diseña políticas públicas para el Estado, quien dirige campañas electorales, quien mide intenciones de voto o imagen negativa o positiva de un determinado político, sea este candidato o no. También aconseja y asesora a los políticos. O puede dedicarse al periodismo, como Jonathan Viale.

¿Qué materias curriculares comprende el programe de estudios?
Yo estudie sólo en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), de modo que sólo puedo describir ese plan de estudios, porque es el que conozco. Hay muchas materias, como política argentina, política latinoamericana, política comparada, economía política, sociología, Teoría del Estado, etc. Y hay otras más específicas, como Políticas Públicas, Opinión pública y Comunicación Política.

 ¿Cuál es su campo laboral?
El campo laboral que te proporciona la carrera es muy amplio. Podés ser político, investigador, funcionario público, asistente legislativo, periodista, diplomático, consultor político y docente, si no me olvido otra más. Yo actualmente me estoy dedicando a la investigación, porque estoy como asistente en un proyecto del CONICET. También me dedico al periodismo, porque cubro eventos y hago entrevistas para La Noticia Web y para Elecciones Argentinas, además de ser panelista en un programa de la radio Urbana Ba, los lunes. De todos modos, a mi creo que me gustaría ser funcionario público o asesor legislativo. Me gustaría insertarme laboralmente en esas áreas, es algo que vengo intentando y aún no he logrado. Lo curioso es que al tener un campo laboral tan amplio, no tenés nada asegurado. Por ejemplo, el que se recibe de médico ya sabe que va a trabajar en un hospital o sanatorio. Pero los politólogos no lo sabemos.Y en algunas áreas como la administración pública, hay gente ocupando puestos de trabajo sin haber estudiado Ciencia Política o la carrera de Administración Pública. Eso nos dificulta bastante la inserción laboral.

 ¿Su estudio comprende un conocimiento profundo de la historia?
Si, la historia es muy importante para entender eventos y acontecimientos políticos. Como planteaba Eduardo Galeano en sus libros,  es importante entender el pasado para saber dónde estamos parados, y para saber hacia dónde vamos. Además, es importante tener memoria, para no repetir los mismos errores. En la carrera hay tres materias de historia: Historia General, Historia Latinoamericana, e Historia Argentina. Son muy buenas materias y muy útiles en la carrera. De todos modos, tengo una crítica hacia ellas: es básicamente todo historia de Occidente. No se ve nada de África, ni de Oceanía, ni de Asia. Tampoco se ve nada sobre Europa del Este. Y creo que podría estar bueno para tener mayor conocimiento de procesos más distintos.

Sin que implique declarar un color político o partidario, en tu opinión, ¿cual es sistema político más justo para vivir en sociedad?
Creo en la democracia. Más allá de sus defectos y limitaciones, creo que es el mejor régimen de gobierno. Y dentro de las democracias, prefiero las más republicanas. No me gustan mucho los presidencialismos fuertes que rozan el autoritarismo. Me gustan también los gobiernos democráticos que ponen el foco en lo social sin descuidar ciertos valores “republicanos”, como los casos nórdicos de Noruega, Suecia, o incluso Dinamarca. Pero estamos muy lejos de eso, lamentablemente.

 ¿Cómo surgió tu interés por esta carrera?
Cuando tenía 17 años, dudaba entre tres carreras: Relaciones Internacionales, Ciencias Políticas, y Sociología. Averigüé primero para Relaciones Internacionales. Pero se daba sólo en universidades privadas, que tenían una cuota que no era accesible para mi familia. Otra cosa que había investigado de esa carrera era la inserción laboral, y mucha gente me dijo que era muy compleja. Era necesario tener contactos, y claramente yo no los tenía. La descarté porque no valía la pena gastar una fortuna en esa carrera sin tener asegurado ningún futuro laboral. Luego pensé en Sociología y Ciencia Política, y me incliné más con la segunda. Me interesaba más entender a la política ya que es una herramienta importante para cambiarle la realidad y la calidad de vida a la gente que entender a la sociedad sin saber de qué manera se pueden solucionar sus problemas. Otra cosa importante sobre la cual reflexioné es sobre la salida laboral de cada carrera, y en Ciencia Política creo que hay más opciones que en sociología.

 Tu libro “Estudio sobre la transición a la democracia de Angola y Mozambique”, ¿implicó viajar a aquellos países, recoger testimonios o está escrito en base a documentación?
No, lamentablemente no contaba con el dinero necesario para hacerlo. Lo hice basándome en fuentes secundarias, es decir, en escritos de gente que viajó allá. Tuve que leer el 95% de las cosas en inglés, porque no hay casi nada escrito sobre África en español. Y hay muy pocas cosas que son análisis politológicos, hay bastantes cosas de antropólogos, pero que no me servían. Y hay muchos textos de historiadores, que me servían, pero ellos analizan o describen los procesos de otra manera.

¿Tenes pensado escribir un libro sobre esa temática, pero sobre nuestro país?
No, la verdad que no tengo pensado escribir otro libro así. Actualmente estoy escribiendo bastantes cosas en mi tiempo libre. Estoy escribiendo una novela que tiene relación con el libro recientemente publicado, es sobre dos militantes peronistas que se escapan de la dictadura y se exilian en África desconociendo todo lo que allí sucede. Caen en Angola durante la guerra civil, y se dan cuenta que la realidad de allí era peor que la de Argentina. Posteriormente desertan del Movimiento Popular de la Liberación de Angola (MPLA) y se refugian en Mozambique, donde es aún peor que Angola. Escribo cuentos y poesías también en mi tiempo libre, quizás algún día las recopile y logre publicar otro libro.

¿Cuáles son tus lecturas habituales?

Mis lecturas habituales varían entre lo académico y la literatura. Me gustan mucho los libros de historia, como Historia de América Latina, de Loris Zanatta, o Historia de Estados Unidos, de Thomas Bender. Otro historiador que me gusta mucho es Eric Hobsbawn. Con respecto a la literatura, mis autores favoritos son Eduardo Galeano, Osvaldo Soriano, y Julio Verne. De Galeano tengo toda la biblioteca entera, menos el último libro que salió publicado post Morten. Ese todavía no lo compré. Y he leído casi todas sus obras, menos Memorias del Fuego III y alguna más que no recuerdo. De Soriano tengo leídos varios libros, como “A sus plantas rendido un león”, “Cuarteles de Invierno”, “Triste, Solitario y Final”  y “Arqueros, ilusionistas y goleadores”. Y de Julio Verne tengo también varios libros leídos en mi biblioteca: “La vuelta al mundo en 80 días”, “Viaje al centro de la Tierra”, “5 semanas en globo”, “20.000 leguas de viaje submarino” y “el Faro del Fin del Mundo”, que es el único que tengo y no leí todavía. De todos modos, eso no quita que elija leer otra cosa. Otros escritores de novelas que me gustan son Federico Andahazi y Valerio Massimo Manfredi, y del mundo académico me suelen gustar más los pensadores franceses (Foucault, Sartre y Bourdieu) o italianos (Pasquino, Bobbio, Sartori, Morlino) que los alemanes (Nietzche, Marx y Weber). Creo que es más fácil leer a los intelectuales franceses o italianos, no se si es algo personal o si otras personas  perciben lo mismo que  yo, pero los pensadores alemanes me parecen más densos y complejos a la hora de leerlos, muchos textos me parecen engorrosos.

¿Para ser politólogo tenes que estar siempre al tanto de la realidad, tenés que estar actualizado?
Lo ideal sería que sí, pero no siempre pasa. Trato de informarme con distintos medios, para poder lograr cierto grado de objetividad. Porque obviamente, como los medios son empresas, hacen el tratamiento de la información a gusto y piacere de acuerdo a sus intereses. O sea, si mirás TN deberías mirar un poco de C5N para entender un hecho político desde distintos ángulos, y viceversa.

¿Tu libro ha despertado interés en el público argentino?
Si, claramente. A nadie le pasa indiferente que un joven argentino haya analizado las transiciones a la democracia de dos países africanos. Porque la realidad es que el sistema educativo argentino no te enseña nada de África. Sólo sabés que es un continente grande, lleno de gente de color, que pasa hambre, que tiene tribus y guerras civiles. Nada más. Entonces cuando uno les dice que analizó las transiciones a la democracia de dos países que eran colonia de Portugal (como Angola y Mozambique) y hace un análisis de cómo influyen los recursos económicos en ese proceso, describe las gueras civiles, qué influencia tenía el contexto intenacional de la Guerra Fría (cómo interfieren Estados Unidos y la Unión Soviética en los procesos), y qué influencias tiene la potencia regional (Sudáfrica) en esos conflictos, a la gente le llama poderosamente la atención. A muchos les genera curiosidad, porque desconocen completamente el tema.

¿Cómo desarrollas tu trabajo?¿haces encuestas, miras los noticieros, hablas con la gente?
Yo actualmente trabajo en programa semanal de una radio, que es URBANA BA, y como periodista de La Noticia Web. Soy también asistente en un proyecto del CONICET, colaboro con una ONG que es el Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas (IADEPP) donde coordino un programa de escritura de artículos de opinión y con una agrupación de investigadores llamada Elecciones Argentinas, que hacen seguimiento electoral. Para todo eso suelo mirar algunos noticieros y leer las noticias que me interesan de distintos diarios de alcance nacional, y también artículos publicados en blogs digitales, como la Revista Anfibia, Nuevos Papeles, Panamá Revista, La Tinta o La Garganta Poderosa. En esta profesión es necesario estar actualizado, pero de todos modos, es importante mencionar que no se puede saber todo.

¿Que satisfacciones te ha dado escribir este libro?
Creo que junto con mi título de Licenciado en Ciencias Políticas fue la mayor satisfacción de mi vida. En lo personal, es un gran orgullo. Hoy en día se recibe sólo el 10% de las personas que ingresan a la universidad, de modo que haber terminado la carrera es un logro que merece mérito. Además, la terminé en 5 años, en tiempo y forma, como me había propuesto antes de empezarla.Yo soy el primer egresado universitario de mi familia, ya que ni mis viejos ni mi hermano lograron terminar una carrera universitaria. Considero que sin el apoyo de ellos hubiese sido imposible, lo veo como un logro colectivo si bien los exámenes eran individuales. Con relación al libro, es algo todavía más extraordinario y curioso, porque mi libro “Estudio sobre la transición a la democracia de Angola y Mozambique” se publicó en España, lo publicó la Editorial Académica Española. Y lo escribí a los 22 años, eso es un dato importante. Casi nadie tiene a mi corta edad (actualmente tengo 23 años) un libro académico o de divulgación científica (o de cualquier otro género) publicado en el exterior.

Gracias Julián, por tu participación en La Lupa Cultural.

Alfredo Legnazzi

Periodista – Escritor