Letras: César Sodero, escritor, guionista y director: “Todo lo que se me ocurre son imagenes”

César nació en Sierra Grande, Río Negro, en 1977. Estudió cine y filosofía en Buenos Aires, donde vive actualmente. Trabaja en la industria cinematográfica desde hace más de diez años.

– En 2009 escribió el guión del largometraje “La Nieve” que participó del taller de desarrollo de proyectos de la Fundación TYPA en colaboración con el Festival de Cine de Rotterdam.

– En 2015 editó un libro el libro de cuentos llamado “Hombres de Hierro”, en

Leer es Futuro, una colección del Ministerio de Cultura de la Nación que dacuenta de los nuevos narradores argentinos. La misma se distribuye en todo el país.

– En 2015 ganó el concurso del Fondo Nacional de Artes con un libro de cuentos llamado “Sierra Grande”. El jurado estuvo integrado por Elvio Gandolfo, Felix Bruzzone y Fernanda García Lao. El libro, se editó en junio del 2016 por la editorial Alto Pogo.

– 2015-2016, guionista de “Emilia”, largometraje a filmarse en 2018. Producida por Tarea Fina (tareafina.com).

– En 2016 estrenó un cortometraje llamado “Una mujer en el bosque”, ganador del concurso de Historias Breves del INCAA, el cual escribió y dirigió. “Una mujer en el bosque” forma parte de la competencia oficial del Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016. El cortometraje también participó en el Festival Internacional de la Habana 2016, el Festival de Mar del Plata 2015 y BAFICI 2016, entre otros.

– 2016, dialoguista de “La Candidata”, de Leonardo Bechini, para TELEVISA(México). Miniserie actualmente en el aire en México.

– 2016, coguionista junto a Leonardo Bechini, de “El Reino del Sol”, serie en desarrollo para TELEVISA (México).

  • 2016-2017, coguionista del “El Puto Viento”, junto a Alejo Flah. Guión para Icónica Films (www.iconica.es), basado en “Los Castigos”, cuento de su autoría.

Además es amante de la fotografía, ha trabajado en proyectos como el show de U2 en Argentina.

Sodero trabajó como “jefe de locaciones” en la película “La Señal” dirigida por Martín Hodara y Ricardo Darín, quien además es protagonista junto a Diego Peretti, Julieta Díaz, Andrea Pietra y otros.

Conversamos con él, para que nos cuente un poco acerca de “Sierra Grande” un pueblo de Río Negro que  tuvo la mina de hierro más grande de Sudamérica. Cuando se creó la empresa estatal Hipasam, ésta comenzó a explotarla, en 1972, y lo hizo hasta 1991, cuando el presidente de esos tiempos con un decreto, decidió cerrarla. A partir de ahí, comenzó un período ensombrecido  para ese lugar en la Patagonia, que en poco tiempo se convirtió en un lugar fantasma donde se codeaban la emigración forzada de sus habitantes, la pobreza y la falta de oportunidades laborales.

¿Quiénes son tus referentes al momento de escribir las historias ?

Mis referencias son los escritores que más admiro: Abelardo Castillo, Fogwill, Borges y los cineastas que más me marcaron: Bresson, Tarkovsky, Lem. Pero por sobre todo mi mayor influencia son las historias que me cuenta la gente. En la calle es donde encuentro el motor de mi escritura.

¿Sentís necesario contar historias?

Para mí, en esta etapa de mi vida, es absolutamente necesario. Es sanador y me ayuda a ordenar lo que veo, siento y pienso, en ese orden.

¿Qué te decidió a hacer cine luego de estudiar filosofía?

El cine y la filosofía se complementan. Las dos son una forma de pensamiento. En el cine se piensa con imagenes, en la filosofía con conceptos.

¿Cómo y cuándo surgió la idea de escribir un libro de nueve relatos  acerca del pueblo que quedó abandonado luego de la desaparición de la mina? Vos eras adolescente en ese tiempo…¿Si o si tenía que llevar el nombre de tu pueblo?

Siempre tuve ganas de dar cuenta de lo que significaron aquellos años para nosotros, los adolescentes de entonces. Fueron años difíciles pero por sobre todo fueron años en los que descubrí a mis amigos de entonces y de ahora. Pensaba que no había nada escrito sobre esa época en la Patagonia. Me pareció que sería interesante darle cuerpo a lo que pensábamos y sentíamos en esa época. El libro habla de aquella época pero sin bajar línea. Sin caer en lugares comunes. No explicito confictos políticos y sociales. Dejo que se filtren en las acciones y los discursos de los personas indirectamente.  Traté de recrear, más que la idiosincracia, las sensaciones de la época.

¿Qué creés que fue lo que salvó a  la gente en ese pueblo?

El sentido comunitario del pueblo, la amistad.

¿Cuál pensás a tu criterio que es el  mejor de los cuentos?

 Odisea, sin dudas, porque cierra el libro y lo resignifica por completo. Además, en ese cuento están puestas muchas de las fantasías que tengo en la cabeza desde hace años

Hablando en general ,¿ escribís utilizando muchas imágenes tanto sensoriales como otras?

Todo lo que se me ocurre son imagenes. Despliego todo el imaginario a partir de una imagen. No escribo nunca a partir de ideas. No pienso cuando escribo. Las primeras escrituras son instintivas. Solo cuando reescribo empiezo a usar la “cabeza”. Con esto quiero dejar en claro que para mía primero se escribe con el cuerpo, con lo que sentimos, pero que después, la corrección del texto se hace con la inteligencia pura y dura. Son dos momentos separados pero necesarios. No existiría la literatura sin esos dos factores. Como decía un dramaturgo argentino: “Se escribe con la ginebra de la noche y se corrige con el mate de la mañana”.

¿Considerás que el mundo del cine es complicado?

Es un medio muy competitivo, y muy inestable. No es para cualquier persona. Requiere de mucha paciencia, muchas ganas y un gran amor por lo que se hace.

¿Con qué actores y actrices tuviste el placer de trabajar?

Ricardo Darín, Julieta Díaz, Guillermo Francella, Guillermo Pfening, Oscar Martinez, y otros.

¿Qué significó para vos trabajar en el show de U2?

Uno de los mejores trabajos que tuve en mi vida. Gran experiencia.

Desde ya agradecemos tu tiempo que sabemos que es escaso, y con muchos proyectos.

¡Gracias César!

Silvia M. Vázquez