Escritores amigos: Jorge Bach, el poeta de los jazmines.

Jorge Oscar Bach  es Profesor de Castellano y Literatura y Lic. en Enseñanza de la Lengua y la Comunicación y Magíster en Comunicación, Cultura y Educación de la JORGE BACHUniversidad Autónoma de Barcelona

Trabajó como Asesor pedagógico y elaboración de guías didácticas para Canal Cl@se.net  del 2001 al 2010.

Lo conocí como escritor en uno de los encuentros  de Integrarte, de Ituzaingó. Me regaló su libro “Jazmines dela calle oscura” que me atrapó con su lectura. También es autor del libro “Historias del fin”.

Ha volcado sus  experiencias pedagógicas  en los libros “Donde quedó mi Tamagochi” y “Profe no tengamos recreo” de Salvador Ottobre y W. Temporelli.

“Jazmines…” es un canto a los sueños, a los miedos, a las vivencias. De una lectura simple, pero no descuidada, llega al lector y lo hace pensar. Delicadamente suspicaz en algunos de sus versos, nos deja un sabor a más. Jorge nos ha contado algo de su vida como escritor.

¿En qué momento comenzaste a escribir?

Comencé a escribir de chico. Tal vez a los trece o catorce años. Pero me hice consciente de que era algo que me gustaba y que era parte de mi vocación a los veinte cuando, en el profesorado, conocí  a gente de La Luna Que. A Ricardo Rubio, Andrés Utello. Estoy hablando aproximadamente del año 1984. Allí empecé a participar de talleres literarios en Morón, con Ramponelli y se publicaron algunas de mis primeras poesías.

¿Cómo te decidiste a publicar tu primer libro?

El primer libro yo diría que fue una necesidad imperiosa de dar a conocer algo que llevaba dentro. No fue de poesías, sino de cuentos, “Historias del fin” que fue editado en La Luna Que. Consideré que los textos estaban maduros, que había alcanzado una forma propia, que me agradaba. Hoy de esos cuentos algunos me gustan a otros los corregiría (como sucede a todo escritor, uno no se conforma nunca y eso es bueno porque abre caminos a la madurez), pero lo importante es que esa publicación marcó un inicio y una necesidad de perfeccionar el estilo. El segundo libro fue de poesías, “Jazmines de la calle oscura”. En este me sentí más cómodo, pero también con mucho temor. No es fácil la poesía. Aunque surge espontáneamente a la hora de corregirla, de perfeccionarla se corre el riesgo de alejarla del sentido que inicialmente se le había dado. De todas formas soy bastante cuidadoso y, en general, trabajo más sobre la forma.

En relaciòn a tus trabajos  como docente, ¿has recogido experiencias que volcaste en la escritura de tus poemas?

No puedo decir contundentemente que sea así. En la poesía se integra la vida y lo que somos, tanto como en nuestro trabajo y nuestras relaciones familiares, sociales, de amistad. Todo lo que soy está presente en todo lo que hago. Y, tal vez, en mucho de lo que escribo se haga presente lo que soy como profesor.

¿Qué podés cJAZMINES DE LA CALLE OSCURAhistorias-del-finontarnos acerca de tus libros?

En el primero, Historias del fin, cada cuento lleva el nombre de su protagonista. Cada personaje, en un momento de su vida, se da cuenta de que ha tocado fondo, que debe cambiar, que debe resurgir. Son historias del fin de uno (este era el título que había pensado en principio). En algún momento algo nos hace ver que no todo es perfecto, que no todo está bien, algo nos precipita al cambio. Y no significa por esto que la vida se acabe, o que se acabe lo que somos en esencia, pero nos sobreviene la necesidad del cambio, la posibilidad de hacer de nosotros algo diferente. Y algunas situaciones, como en la vida, son crueles y liberadoras.

“Jazmines de la calle oscura” es una hoja de ruta. Un paso por la vida, con todos los sentimientos y vivencias que la construyen hechas poesía, apreciadas desde un punto de vista que las embellece y las enriquece. Aun las más difíciles, como el temor a la locura, a la muerte, a vernos tal como somos y con todo lo bueno que cargamos y que nos construye. Es bueno verse en retrospectiva y ver lo que hemos hecho de nosotros y lo que podemos ser.

¿Cómo vivís la experiencia de asistir a Integrarte y de compartir momentos con escritores de la zona oeste?

Integrarte lo dirige Héctor Vigna a quien tuve el placer de conocer en un encuentro en la Biblioteca Nacional de Montevideo en 2013. Allí fui invitado a participar por el amigo Ángel Kandel, que dirige el café literario Café con letras, en la Aurora del tango, para presentar “Jazmines de la Calle Oscura”. En aquel espacio, Héctor me comentó su proyecto y me invitó a visitarlo. Fui tres veces. Es una maravilla el trabajo que Vigna realiza allí. Y por supuesto que fue un placer compartir con él y con otros escritores. Es un espacio lleno de creatividad y de espontaneidad. Es un sitio construido con el corazón, el conocimiento y el compromiso con la literatura. Esa es una combinación maravillosa. Por otra parte, me sirvió para rescatar ideas y comenzar a generar espacios similares con el Grupo Arte en tus manos que creé en el 2012 y que tiene como finalidad promover el arte en los adolescentes y de los adolescentes.

 

Algo para contarle a nuestros lectores

En realidad habría mucho para decir, pero lo necesario es poco. Creo que es un desafío abrir espacios al arte, a la literatura (como lo hacen Héctor Vigna en Ituzaingó en el Teatro Municipal; Ángel Kandel, en La Aurora del tango, Corrientes al 3600; el Café Literario Antonio Aliberti, en Monserrat 523 y tantos otros). Hoy se vive un desinterés importante por las manifestaciones artísticas y eso no es casual. La literatura, el arte en general necesita de tiempos de reflexión, de introspección, de observación de propuestas; y el trabajo, la aceleración constante, no lo permiten. Por otra parte, las propuestas que nos llegan son aquellas que provienen de los medios de comunicación; pero también subyace un mundo artístico, literario en Buenos Aires y en el conurbano que merece ser descubierto. Existen artistas trabajando desde el llano, que se asoman en cafés literarios y centros de exposiciones que vale la pena descubrir. La red es un buen sitios para encontrar estas propuestas.

 ¡Gracias,Jorge!

Sus poemas

Arenas frágiles

Arenas frágiles

vuelan con el viento,

arrebatan lágrimas,

ensombrecen la lejanía,

embisten contra el mar.

Es un agravio triste,

como la melancolía,

suspendido de pronto

entre la tierra y el sol.

Y es solo agravio

de manchas impotentes.

Silencio

y después

resurrección.

Pueden visitar el blog en

http://historiasdelfin.blogspot.com.ar/

http://eduytecnologias.blogspot.com

 

 Silvia Mabel Vázquez

libros

periodismo-en-voz-alta

SHIN GI TAI DOJORAINBOW ENGLISHESTUDIO-LEGNAZZI-MAREK

 

Una Respuesta a Escritores amigos: Jorge Bach, el poeta de los jazmines.

  1. Angel Kandel dijo:

    Adelante Jorge Bach con tus obras, con las escritas, esas que destila tu pluma y con la que realizas con y por los adolescentes. Angel Kandel

Deja un comentario