Escritores invitados: Maria Guerreiro

Comenzó a escribir con más frecuencia cuando su corazón y su alma perdieron a su otra mitad, hace apenas tres años.Siempre estuvo el sentimiento de las letras, allí guardadito, pero a partir de ese momento floreció al afuera.

maria guerrero

Maestra especial , María Antonia Guerreiro,  deleita con  el agradable sabor de las letras en Castelar, donde asiste a un taller  literario, y a reuniones en la SADE Reconquista. Hoy ya jubilada, vuelca sus sentimientos en forma adorable. Es una mujer sensible y con su obra demuestra que aún tiene más para dar. Solo resta esperarla, y que de a poco suelte en el papel toda la pasión que lleva adentro.

Para ustedes, dos trabajos de su autoría, el poema, fue Primer premio el en concurso “Letras y voces” de Castelar. El cuento, tercer premio. El 22 de diciembre recibió una mención por un poema en Villa Tesei  (donde solo consideraron primer premio y dos menciones)

DESDE LA EMBAJADA

El calidoscopio ilumina la forma del recuerdo.

Entonces descorres tu sábana de nube

y con feroz estocada,

desnudas el temblor de mi lágrima,

susurras la ternura con tu boca.

Tus manos, huecas catedrales,

acarician mi medida,

 y continúa el nocturno de tus ojos

 con brillos de espada.

 Un espejo roto navega mi piel,

 abre la dulce herida de la ausencia.

 Embajador del Infinito y la Alegría,

 me abordas con la impunidad

 de aquel perfume.

 Te transparentas, te difuminas en el aire,

 pero antes, al pasar por el filo norte de la luna,

 dejas las credenciales con el sello de un abril

 en que nacimos.

 LA SEGUNDA PALABRA

 Le  pareció  ver  en  letras   de  agua:   PARA NADIE.   Acercó  el   arrugado sobre a la lámpara y comprobó que se había equivocado. Las  letras  de  la segunda palabra estaban dispuestas de tal manera que el sello las cubría despiadada mente.  Esa segunda palabra era muy importante para él.   Más  por  intuición  que por la vista, dedujo que la palabra era  NINGUNO. El sobre había sido blanco alguna vez.   Ahora   amarillento,    temblaba   en    sus manos. Mirándolo a tras luz verificó que no estaba vacío .  Si  hay  cartas  muertas,pensó, ésta es la más  muerta  de  todas.   Sólo  un  sobre  con  el  sello  del  correo y  unas ilegibles letras. Nada más.Nada  más,  no,   recapacitó,  hay  un   contenido    secreto    Está dirigido:  PARA NADIE, o en el mejor de los casos, PARA NINGUNO.  ¡Qué más da!    ¿Acaso   hay alguien más nadie que yo?   ¿Alguien más ninguneado que yo?  Siguiendo  ese  hilo de pensamiento, concluyó:  la carta es para mi.  Miró  para  ambos  lados,   como   un   ladrón  que  teme  a  la  justicia.   Se  sintió ridículo. Su voz se alzó con tono seguro:   _La carta me pertenece. Salió de la oficina de  correos  y se perdió  entre  los  transeúntes de la ciudad con el sobre en el bolsillo.Ahora, frente a su escritorio, separado  de  sus  compañeros   de   trabajo  por un biombo,    un   leve ardor  en los párpados lo obligó a interrumpir la tarea.  Apoyó la pluma  en  el  secante  y  masajeó  con   las yemas de los dedos sus ojos cansados.   Abrió un cajón y hurgó entre los papeles. Allí estaba escondida  la carta,  la  carta   muerta.  ¿No sería este el momento de darle vida? Todas las cartas   viven al ser leídas. Basta de esperar. Tomó el cortapapeles y rasgo el sobre.  Fue un momento  único. Lo habitó  un sentimiento desconocido.   Era la perplejidad de un hombre ante un espectáculo  de  parición.    Podía oír  las  sístoles   y   diástoles   en  las  sienes.   Su respiración  se   volvió desordenada y jadeante. Desplegó el contenido:

A mi padre:

 Te   amo   sin   conocerte.   Con    la   fuerza  de mi sangre y de mi Edipo. Con el calor creado en mi piel para salvar tu ausencia. Te escribo  mirándote  a  los  ojos.   Percibo  cómo  los  humedece   el brillo  de  mi  ternura.  Jamás  sentí  tu  abandono.  Desde algún lugar estuviste  presente. Te inventé para que me sostengas. Para que me lleves de la mano al colegio.  Para que pongas límite a mis caprichos. Te inventé para que  empujes mi  hamaca en el parque y sacudas  de mi pollera la arena de la plaza, en tanto escucho tus rezongos.   Para  perseguir los pájaros    que nunca se alcanzan.  Para  que  me  compres pochoclos y helados. Para que firmes mi boletín de calificaciones y mis malas notas.  Para  que  apagues las luces  en mis cumpleaños mientras pienso tres deseos y apago las velitas.Te inventé para decirle a mis amigos: _Mi  padre no me deja llegar tarde a casa. Te  inventé  para  que  con  tu  alquimia,  me   ayudes   a   convertir  conflictos  en preguntas   y   las   preguntas   en   decisiones,   cada  vez que   se me bifurcaron los caminos. Te inventé para hacerte vivo y hacer posible mi propia vida. Todos creyeron que caminé sola hacia el altar  . No sabían que  me   acompañabas invisible y emocionado. Crecí mucho a tu lado  en  la  distancia.   Hoy   te   escribo   para   agradecer     los momentos compartidos y darte una noticia: soltaré tu  mano  para tomar otra muy pequeñita que me necesita mas: la  de mi   hijo  que nació hoy. Con una lentitud inusitada e imposible de evitar,  guardó  la carta en  el sobre,  loretuvo entre caricias  y luego lo dejó caer en el cajón. …Y se quedó así…con la mirada ensoñada…perdida ..Las personas de su entorno, no supieron el motivo, pero aquel día,   ese    hombre   extraño  y melancólico,   comenzó   a   replantear   el   sentido   de   su   vida.

Gracias Maria!!!

Silvia Mabel Vazquez

 

 

 

4 Respuestas a Escritores invitados: Maria Guerreiro

  1. Patricia Hart dijo:

    Un hermoso cuento de María Guerreiro. Un relato lleno de poesía para comprender los legados de las generaciones.

  2. ANTONIA MARÍA GUERREIRO dijo:

    LE ESTOY MUY AGRADECIDA A LA ESCRITORA SILVIA VAZQUEZ POR SUS PA LABRAS EN LA NOTA QUE REDACTÓ ACERCA DE MI PERSONA. TAMBIEN DESEO EXPRESAR MI RECONOCIMIENTO A TODOS LOS INTEGRANTES DE “LA LUPA CULTURAL” Y A SUS LECTORES POR LAS AMABLES APRECIACIONES ACERCA DE MIS ESCRITOS. SÓLO ESPERO QUE MI PLUMA SIGA RESPONDIENDO A LA CALIDAD HUMANA Y LITERARIA QUE ESTE GRUPO ALCANZA.
    ANTONIA MARÍA GUERREIRO.

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